viernes, 20 de diciembre de 2013

¿Dónde estoy?

¿Dónde estoy? Excelente pregunta. ¿Y por qué es es excelente? ¿Sólo porque realmente no lo sé o porque sólo quiero darle un aura poética a este escrito? Estoy de acuerdo con la primera teoría -no sabría explicar por qué, porque es algo inexplicable- y... ¡Estoy mintiendo! Es evidente que sólo quiero darle un ''aura poética'' a estas líneas y auqnue les parezca irónico, honestamente no sé dónde estoy. Pero, ¿para qué quiero saberlo? Sea cual sea el lugar en donde estoy justo en este momento de mi existencia, me siento inmensamente a gusto. Aunque a la primera opotunidad huría sin pensarlo dos veces. ¿Y por qué huría?
¿Acaso por temor a entrar en un estado de inanición irremediable?... ¡Al diablo! Huir o no me da lo mismo,  porque escaparía de un abismo -creo que esta es la palara mas adecuada para nombrar el desconocido punto en el espacio en el que estoy suspendida- para sucumbir, lenta o súbitamente, en otro.

El ''yo'', de las Memorias del subsuelo de Dostoiesvky, más que vivir en su madriguera, se instaló en ella.
¿Acaso me habré instalado, sin darme cuenta, en este punto desconocido y quizá inescrutable en el que me encuentro? ¿O es que sólo Dostoiesvky se apodera de mí, inmediatamente abro ese libro? Mientras lo averiguo, seguiré degustando mi ''abismo''.

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